Esta, era una tienda de relojes en el centro de la ciudad. Yo recurría a ella cada vez que el mío sufría una suerte de paro cardiaco, que no era más que un desperfecto de nacimiento (desde que fue mío). Apenas sufría uno, iba corriendo con los pies descalzos para ensordecer un pedacito del tiempo mientras llegaba al centro de la ciudad. Algunos creen que estoy loco, pero no, el loco es Lucas.
Mi casa está un poco lejos, bien al fondo, cerca a la esquina, donde voltea mi perro. Vivo solo porque ya no soporto el ruido de las canciones, en especial las de cumbia, a lo mucho escucho el sonido de mi reloj tic tac, sobre todo en los días en que tan seguro de si mismo, me dice que hora es cuando mi panza empieza a hacer sonar una que otra canción, algunas de amor, otras de hambre.
Tengo poca familia, o que me recuerden ninguna. Todos se han olvidado de mi por solo saber en detalle la teoría de la relatividad de los colores que conjugan con el violeta, es raro eso, por que solo explica de donde viene el hombre y de donde le nace el deseo de aparearse. Aunque si hay alguien que recuerdo con gusto y placer, es a la prima fabianita…
Sucedió que una noche mis palabras se entumieron, y mi corazon resuelto de grietas se empezó a humedecer de palabras, es por eso que ahora puedo decir que padezco de el sindrome de la nostalgia, gracias.
viernes, 29 de enero de 2010
martes, 26 de enero de 2010
Un dia despues de aquel ultimo adios..
Trujillo 22 de enero del 2010, buenos dias.
Apenas despertó fijo su mirada en el techo y no encontró ningún motivo para permanecer allí, con el corazón estropeado, como ayer, como de costumbre. Tomo su mochila y la lleno con algo de ropa, solo lo necesario.
Estaba aún con la cabeza enreda por cientos de palabras entrecruzadas y marchitas, recordando que pudo haber muerto la noche anterior, porque con la seguridad de un sabio fijada en la frente, había tomado la decisión de morir. Hubiera muerto la noche anterior, sino fuera porque al momento de tirarse frente al camión (tuvo la precaución de que fuera un camión, para no darle segundas oportunidades al destino), recordó una promesa, la promesa de que sería alguien importante.
Salió de casa con unas comverse como de costumbre, un pantalón negro, una polera con capucha y una gorrita gris (la misma que muchos le dijeron que estaba linda). Paró un taxi, haciendo la señal de costumbre y cuando el taxista le pregunto a donde iba, lo pensó un segundo y luego respondió: al aeropuerto (aunque lo cierto, es que no sabía exactamente a donde es que iría). Estando ya allí, en el aeropuerto, pensó en tomar el primer vuelo que saliera, y así es como fue. Se acerco al mostrador y le pidió a la chica que atendía un boleto a Cajamarca, ella lo miro sonriente y le pidió su nombre, Sebastián Walh, le respondió. Ella lo miro fijamente (aunque el creyó que lo hacía porque era miope), mientras le preguntaba para que hora deseaba su boleto y cuando regresaría. El sin duda no se quedaría por mucho tiempo, era viernes 22 de enero aquel día, así es que le dijo que se quedaría dos días, y regresaría el domingo por la mañana. Aun sonriendo, le entrego su boleto y le dijo que se llamaba Liliana, que le deseaba buen viaje y que espera verlo a su regreso…
Sin duda le ayudo mucho estar dos días fuera de Trujillo, sin embargo, no se percato que aun era viernes (tenia que ir al trabajo), lo bueno fue que ya estaba muy lejos para ir a trabajar. Se divirtió mucho caminando de un lugar otro yendo a Porcón, al Santa Apolonia, a las iglesias, y sobre todo a los Frailones, ese bosque de piedras que pareciera que rozara en cielo. Lo único malo fue que olvido la cámara junto a su cama, un despiste, que al percatarse no le importo mucho. Lo único que valía la pena en ese momento, era estar allí lejos de todo, inmerso en un espacio que distaba mucho del suyo. La gente que conoció merece un espacio propio en otras líneas.
Cuando regreso a Trujillo desde luego tuvo la suerte de volver a ver a linda Liliana, e intercambiar más que unas simples sonrisas. Pareciera que esto será mas que una historia de Sebastian, eso solo el tiempo lo dirá…
jueves, 21 de enero de 2010
UN ULTIMO ADIOS...
Caminaba solo por la calle y una pequeña luz que rompía la oscuridad, se acercaba a él. Se sentía solo, como hace mucho tiempo atrás.Vacío, en un pequeño espacio infinito que guardaba dentro de sí, Sebastián. Ahora se siente mas solo que nunca, ahora vuelve a llorar y vuelve a ser uno con el mar.
Escucha música suave, mientras da un paso seguido de otro, y otro. Tiene el corazón estropeado, y siente que ya solo le sirve para escribir historias que entretengan a otros.
-Maldita claridad de luna, quisiera morir- dice una y otra vez Sebastián, buscando ser atropellado por un auto del color que sea.
El es bueno, eso dicen, pero ya no recuerda como hacer sonreír el corazón. La vida lo ha arrinconado esta noche contra el pavimento de una calle sangrienta, que le hace llorar.
Quiere tomar el celular y llamarle a alguien y decir, “me siento solo, quisiera morir” pero prefiere no molestar a nadie. Solo camina y camina, en la noche cruzada de versos y palabras que no reconocen a nadie. El espera una palabra de aliento, un abrazo o una sonrisa, él quiere arrancarse el alma de un tirón y decir cuan bien esta.
Mañana será un nuevo día, pero no sabe si él estará aun aquí, ni siquiera sabe si un charco de sangre lo despedirá a un lugar mejor. No sabe. Claramente él esta noche, solo busca morir.
Trujillo 21 de enero del 2010, adiós.
Escucha música suave, mientras da un paso seguido de otro, y otro. Tiene el corazón estropeado, y siente que ya solo le sirve para escribir historias que entretengan a otros.
-Maldita claridad de luna, quisiera morir- dice una y otra vez Sebastián, buscando ser atropellado por un auto del color que sea.
El es bueno, eso dicen, pero ya no recuerda como hacer sonreír el corazón. La vida lo ha arrinconado esta noche contra el pavimento de una calle sangrienta, que le hace llorar.
Quiere tomar el celular y llamarle a alguien y decir, “me siento solo, quisiera morir” pero prefiere no molestar a nadie. Solo camina y camina, en la noche cruzada de versos y palabras que no reconocen a nadie. El espera una palabra de aliento, un abrazo o una sonrisa, él quiere arrancarse el alma de un tirón y decir cuan bien esta.
Mañana será un nuevo día, pero no sabe si él estará aun aquí, ni siquiera sabe si un charco de sangre lo despedirá a un lugar mejor. No sabe. Claramente él esta noche, solo busca morir.
Trujillo 21 de enero del 2010, adiós.
miércoles, 20 de enero de 2010
ALBERT FISH.
Simplemente la abrazo, y las lágrimas empezaron a ensombrecer sus mejillas.
-Todo será mejor mañana pequeña- le decía Fish, con la mirada desviada, y ajena, como una criatura hecha de azufre y cenizas.
Su cuerpo pequeño, descalzo y desnudo, conjuraba un hechizo silencioso con una vocecita que se va, para desaparecer, para no sufrir más. La pequeña Amelie sufrió hasta el último segundo, en un mundo que ya no la recuerda, un mundo que se fue.
El dolor se fundió con la sangre que le escurría entre sus piernecitas. Cayo al piso mientras intentaba mantenerse en pie, para escapar e irse volando por la ventana u si dios quisiera para estrellarse contra la acera, desde ese sexto piso.
-¿A donde vas pequeña, acaso no te gusto?- le pregunto la bestia, con su endemoniada voz, mientras se sujetaba los pantalones con el cinturón de cuero que había manchado con la sangre inocente de la pequeña criatura.
Solo tenía ocho años y su carita en ese momento, dibujaba un sufrimiento que va más allá del dolor y de la pena. Se desangraba mientras el olor a azufre en esa habitación, se hacia mas presente que cuando abuso de aquella muchachita de dieseis años.
Ella se quedo tendidita, allí, en el piso, mientras sus ojitos se iban cerrando a la vida, esperando que al despertar apareciera en algún lugar mejor.
-No te vayas a ir aun, iré a comprarte un obsequio- le decía el viejo, mientras abría la puerta y salía de la habitación y salía de la casa…
-Todo será mejor mañana pequeña- le decía Fish, con la mirada desviada, y ajena, como una criatura hecha de azufre y cenizas.
Su cuerpo pequeño, descalzo y desnudo, conjuraba un hechizo silencioso con una vocecita que se va, para desaparecer, para no sufrir más. La pequeña Amelie sufrió hasta el último segundo, en un mundo que ya no la recuerda, un mundo que se fue.
El dolor se fundió con la sangre que le escurría entre sus piernecitas. Cayo al piso mientras intentaba mantenerse en pie, para escapar e irse volando por la ventana u si dios quisiera para estrellarse contra la acera, desde ese sexto piso.
-¿A donde vas pequeña, acaso no te gusto?- le pregunto la bestia, con su endemoniada voz, mientras se sujetaba los pantalones con el cinturón de cuero que había manchado con la sangre inocente de la pequeña criatura.
Solo tenía ocho años y su carita en ese momento, dibujaba un sufrimiento que va más allá del dolor y de la pena. Se desangraba mientras el olor a azufre en esa habitación, se hacia mas presente que cuando abuso de aquella muchachita de dieseis años.
Ella se quedo tendidita, allí, en el piso, mientras sus ojitos se iban cerrando a la vida, esperando que al despertar apareciera en algún lugar mejor.
-No te vayas a ir aun, iré a comprarte un obsequio- le decía el viejo, mientras abría la puerta y salía de la habitación y salía de la casa…
sábado, 16 de enero de 2010
EL JOVEN WALH.
El joven Walh nació veterano de guerra y poeta, aunque tardo mucho en comprenderlo. Se refugio en luchas continuas de devaneos propios de un saltamontes, para sortear cuanto obstáculo le llenara los pulmones de aserrín. Aprendió a resolver problemas mayúsculos, de cómo y a que hora cruzar la pista, sin ser atropellado.
Fue un gran patriota que se inflaba de orgullo al conocer cada rincón verde, marrón u azul de su país, el Perú. Por ello no se movió de su tierra hasta que ya se sintió preparado para enfrentarse al mundo, con unos cuantos libros suyos que llevaba bajo el brazo. Esto paso cuando ya se había dado por enterado, que lo suyo siempre fue ser un poeta, no por que él lo quisiera, sino, por que algunos nacen ya resueltos como tal. Aunque para él, siempre fue difícil aceptarlo, porque a su parecer un poeta es sinónimo de intelectual y bohemio, y al joven Walh lo segundo siempre mantuvo gran afinidad con lo que él creía que era su vida. Estudio ciencias de la comunicación en una universidad privada, que según algunos entendidos, le costo muchas horas de sueño, ya que el mismo tuvo que cubrir los gastos de sus estudios.
Su primera publicación, mas allá de todo pronostico, sucedió en marzo del 2010, cuando iba en el primer ciclo de su carrera, en un poemario titulado “Azul Cadme”, que se vendió sin mayor éxito en algunas librerías de la ciudad en que nació, su querido Trujillo.
Hasta ahora sin mayor éxito e tratado de sacar de sus propias palabras, que significado o que significa “Azul Cadme”, el titulo de su primera publicación, y su respuesta siempre a sido la misma, que es un color poco conocido. Sin embargo, tengo la certeza de que es un tema de su vida, del que quizás no quiera hablar.
Fue un gran patriota que se inflaba de orgullo al conocer cada rincón verde, marrón u azul de su país, el Perú. Por ello no se movió de su tierra hasta que ya se sintió preparado para enfrentarse al mundo, con unos cuantos libros suyos que llevaba bajo el brazo. Esto paso cuando ya se había dado por enterado, que lo suyo siempre fue ser un poeta, no por que él lo quisiera, sino, por que algunos nacen ya resueltos como tal. Aunque para él, siempre fue difícil aceptarlo, porque a su parecer un poeta es sinónimo de intelectual y bohemio, y al joven Walh lo segundo siempre mantuvo gran afinidad con lo que él creía que era su vida. Estudio ciencias de la comunicación en una universidad privada, que según algunos entendidos, le costo muchas horas de sueño, ya que el mismo tuvo que cubrir los gastos de sus estudios.
Su primera publicación, mas allá de todo pronostico, sucedió en marzo del 2010, cuando iba en el primer ciclo de su carrera, en un poemario titulado “Azul Cadme”, que se vendió sin mayor éxito en algunas librerías de la ciudad en que nació, su querido Trujillo.
Hasta ahora sin mayor éxito e tratado de sacar de sus propias palabras, que significado o que significa “Azul Cadme”, el titulo de su primera publicación, y su respuesta siempre a sido la misma, que es un color poco conocido. Sin embargo, tengo la certeza de que es un tema de su vida, del que quizás no quiera hablar.
jueves, 14 de enero de 2010
RELIQUIAS DEL ANTEBRAZO.
El murió por que nadie lo quiso. Para quererlo bastaba con cerrar los ojos, simplemente. El nunca quiso ser él, por eso jugaba con los gatos de sus vecinos, y para ser como el resto, a la edad de seis años fue enviado a una escuela estatal. Vivió como el resto de los mortales, en una casa hecha de paja, alimentándose de palabras para cuando sus padres ya no estén. Tenía una abuela a la que quiso mucho por que le enseño sumar con granos de maíz y un perro mascota al que le puso de nombre Piolín, que murió arrastrando su lengua, cuando él tenia ocho años ( nunca mas volvió a ser el mismo). El murió para que otros no murieran por él, por que estaba cansado de esperar.
El corazón se le estropeo en el trayecto de ir y volver, sin saber donde fue. Una vez le sucedió que un puñado de agua casi se lo traga, y otra vez una pequeña chispa le lleno de luces la casa, a partir de esos comienzos empezó a pensar. Se fue refugiando en cosas en que nadie creía, y aun así se bautizo en el nombre del padre, del hijo y de la nostalgia.
El también se enamoró y eso le sirvió para seguir muriendo un poco más. Para suerte, no contó con que alguien le estaba viendo. Comprendió luego, que todo en lo que creía dentro del pecho, lo llevarían a algún lado. Camino mucho y no llego a ningún lado, y eso también le sirvió para seguir muriendo un poco más. Conoció la selva y cuando regreso a ella, ya no reconoció sus hojas. No tenía más tiempo, que para sentarse a recoger sus últimas letras. Volvió a caminar una vez más y espero en silencio mientras algo sucedía, y no llego a pasar nada.
Quiero aclarar para que no piensen que fue un tonto, que el también llego a tener sueños. Quiso dedicarse a hacer cine como Tim Burton. Quiso ser pintor, pero no llego a conseguir pinturas tan delgadas como para escribir historias, tiempo después deseo con el corazón fuera del pecho, ser un gran novelista y allí es donde se quedo, en novelista.
Nadie lo quiso, por eso fue que murió. Dejó escrito antes de partir que si alguien lo recordaba, recordara también llevarle flores y junto a las flores, dejarle una nota escrita diciéndole lo bueno que era, y cuanto lo recordaban. Pero eso tampoco paso.
El corazón se le estropeo en el trayecto de ir y volver, sin saber donde fue. Una vez le sucedió que un puñado de agua casi se lo traga, y otra vez una pequeña chispa le lleno de luces la casa, a partir de esos comienzos empezó a pensar. Se fue refugiando en cosas en que nadie creía, y aun así se bautizo en el nombre del padre, del hijo y de la nostalgia.
El también se enamoró y eso le sirvió para seguir muriendo un poco más. Para suerte, no contó con que alguien le estaba viendo. Comprendió luego, que todo en lo que creía dentro del pecho, lo llevarían a algún lado. Camino mucho y no llego a ningún lado, y eso también le sirvió para seguir muriendo un poco más. Conoció la selva y cuando regreso a ella, ya no reconoció sus hojas. No tenía más tiempo, que para sentarse a recoger sus últimas letras. Volvió a caminar una vez más y espero en silencio mientras algo sucedía, y no llego a pasar nada.
Quiero aclarar para que no piensen que fue un tonto, que el también llego a tener sueños. Quiso dedicarse a hacer cine como Tim Burton. Quiso ser pintor, pero no llego a conseguir pinturas tan delgadas como para escribir historias, tiempo después deseo con el corazón fuera del pecho, ser un gran novelista y allí es donde se quedo, en novelista.
Nadie lo quiso, por eso fue que murió. Dejó escrito antes de partir que si alguien lo recordaba, recordara también llevarle flores y junto a las flores, dejarle una nota escrita diciéndole lo bueno que era, y cuanto lo recordaban. Pero eso tampoco paso.
martes, 12 de enero de 2010
INFOGRAFIA
Es raro que dos sonidos relativamente curvos, se crucen. Esa teoría deviene del caos, de la conjunción de tus dedos.
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