miércoles, 10 de noviembre de 2010

MIENTRAS ESPERO MI CAFÉ...

Empiezo a palidecer
A contraerme
A ser esfinge
Sobre el retrato de un ciempiés,
Voy
De canto a lado
Desde este lado del corazón,
Aquí
Las luces entumecen
Y las palabras parecen de Cienaga
De imagen
De canción
De verso fulgurante
Como las cosas que ennoblecen
Tu razón,
Verso que levanta el vuelo
Para cantar desde arriba
Ocultos
Y sencillos misterios,
Que reposan pasada las doce
Mientras la brisa de la tarde
Oculta sus últimos pasos
Yendo
Hacia donde los cerezos,
Verdades a medias
Que olvidan y recuerdan.

lunes, 25 de octubre de 2010

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Sin embargo, murió al dar su primer paso, al descrubir que el mundo no seria lo que él esperaba. Los ojos, sus ojos, envejecieron de forma simetrica, cuando notó que en su costado, un brazo suyo era mas largo que el otro. Para cuando el viento empezo a rodar, una finisima lagrima lo acompaño en su llegada y en su huida. Simplemente se dejó caer bajo su espalda de tortuga sideral, con media pena y una historia de unicornios en el pecho. Las penas vienen desde mucho atras pensó, al pensar esto, un suspiro del tamaño de su omnubilado corazón arremetio contra él. Es producto de la tristeza que te envuelves entre otros colores y vuelas sobre tu faz. Algunos caen y otros simplemente aprenden a nadar.

TUS OJOS CENIZA

Hay un tipo como yo, mirando dentro de mi. Viste como yo, y toma la misma taza de café, que desdobla su forma para salir volando. Este sujeto habla en otro idioma, por que su silencio aleja, y al alejarse, te espera. Tiene en sus ojos, el momento preciso donde la noche tiende sus brazos, para cantar una cancion que describa lo mas profundo de su pecho. No le alcanzan los zapatos para alcanzarte, por que no sabe en que tiempo llegaras. Este tipo me nubla la mirada, y me cuenta historias de tus ojos ceniza antes de dormir. Te espera en algun instante de su vida, cayendo como lirio de formas delicadas, en un atardecer de acuarelas. Es sincero, como alguna vez lo fui yo; tiene mi corazon y tambien sabe de espacios indefinidos que se apoderan las cosas.

LA LLUVIA


Me gusta caminar bajo la lluvia, percibir por debajo el olor a humedad que despiden las cosas, y sobre todo, el expandir mis latidos de pecho al contacto de tanta gota de agua. La lluvia es un verso que se extiende por tiempo indefinido, con mirada y color propio. Pude notar la diferencia con que a algunos nos abraza, aunque valgan verdades, todo nos abraza, desde el tiempo que nos sujeta, hasta algun sentimiento cerezo. El color de la lluvia es instintivo , regresa y vuelve; te induce y sucumbe, pero la lluvia, en mi caso, es una extension de mi pecho que escribe como pendulo lineas desiguales. Amo la lluvia y a sus calidas palabras, que tiritan en un rinconcito que se encuentra a mitad de la calle.

Azul Purpura.

Hay suspiros que te anudan el pecho y convergen solamente en las noches, para ocultarte el color de la luna. A esto le llamo el sindrome de la nostalgia: a una polilla que te llena de orificios el corazon para que deambules con los ojos pegados al techo, en noches como esta. Creo en el tiempo y en sus dedos finisimamente esculpidos, asi como creo en el silencio, que cuenta la esta historia sentado desde su misma esquina. Hay esquinas hasta en los sueños, angulos que giran para recordarte el mismo sueño, que vuelve una y otra vez, cada que cierras los ojos, azul purpura. Mariposa y sueño; inutiles formas que dominan mis palabras desde que era un niño y quien sabe por cuanto tiempo mas…

Huerfano

Mi percepcion involuciona, se aleja de los puntos naturales con el unico fin de recobrar su pasado. El viento es el tiempo y rueda, sin embargo, su sola esencia aprendio a tomar miles de formas. Por ello, mis ojos olvidan y caminan de manera cuadrada, buscandole el cordon umbilical a aun punto. Todo objeto casual, ambiguio u desigual, posee una froma basica, menos nosotros que provenismo del mar, ya que somos materia de agua salada.

SIN TITULO

Se esparcir mis pasos
En tardes fosforecentes
De octubre u abril,
Como soldadito de plomo
En busca de un conjuro
Que me despoje
De lapiel y de las lagrimas
Que no terminan de llover.
Asi voy, casi siempre de lado
Frente al mar
Y a cuanta forma despistada
Me sepa reordenar la mirada,
Por que hay silencios
que aprendieron a abrazarnos los ojos
y latidos que saben orientar nuestros pasos.